Una nueva forma de escribir

Después de veintitantos años, una cree que tiene un método (poco metódico, eso sí) y que escribe de una manera, y de repente, llega a su libro ciento y tantos y descubre otra manera de hacer. Alejandro Villén, el ilustrador, quería más acción y, por primera vez, partí de ahí. Escribí una historia de Troti centrándome en la peripecia, un viaje emocionante por el río, al estilo ‘La reina de África’. Cuántas veces vi esa peli en la tele de pequeña… (conste que ya entonces era una peli antigua). El caso es que fue la trama la que me llevó al tema, que resultó ser «ir contra corriente». De qué forma mágica encajaba todo —la aventura con ranas parlanchinas, salmones, osos hambrientos ¡y hasta sirenas! con los retos, la necesidad (o no) y los aprendizajes de ir contra corriente— es algo que aún me tiene perpleja. Además, me da que conseguí contentar a Alejandro. Desde luego, ¡se ha lucido con las ilustraciones! Me quedaría a vivir en esos paisajes mezcla de Yellowstone y Ordesa. El trabalenguas que le da título, ‘Troti trota contra corriente’, es mérito de mi querida y admirada editora, Carolina Pérez. Y con esta, ya van 12 aventuras de Troti. ¡Sin contar el cómic! Gracias por acompañarlo en todos sus emocionantes desastrotis.
2 de abril de 2025

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