Entre huir de casa y volver al hogar

«’El mago de Oz’ me convirtió en escritor», dijo Salman Rushdie.

Hablaba Rushdie de la tensión entre el sueño de la fuga y el sueño del hogar («como en casa, en ningún sitio», las dichosas raíces). Para Rushdie, está claro cuál de los dos deseos es más poderoso en ‘El mago de Oz’. Y si no —dice Salman—, mirad la carita de Judy Garland cantando hacia el cielo. El mago de Oz es para Salman una película sobre la huida, sobre dejar atrás lo gris y entrar en un mundo de color.

Vamos, como la Navidad.

Hemos vivido ese paréntesis lleno de luz y de color (¡tómbola!), nos hemos juntado estos días con personajes de todo tipo: brujas buenas y malas, cuñados munchkins, magos (reyes)... Hemos brindado y alguno ha acabado como en un campo de amapolas... Hemos pedido deseos... Y he disfrutado muchísimo de todo ese trajín, pero —qué quieres que te diga— estaba deseando volver a casa. Porque como en casa, en ningún sitio.

Sobre todo, si has logrado vivir en un hogar que no sea gris.

Feliz vuelta a la rutina.


PD: Estas Navidades, en casa de mis padres, jugando con mi sobrina al escondite, salí de casa y me subí por las escaleras del rellano hasta el 6º (desde un 2º). Entonces me acordé de todas las veces que me escapé de casa de niña y acabé sentada en esos fríos escalones, en un conato de fuga que nunca pasó del noveno (no sé por dónde pretendía huir. ¿Por el tejado?). Me faltó el canto de un duro para arrancarme a cantar ‘Over the Rainbow’.


En las fotos, dos ejemplares de #elmagodeoz donde pone «Begoña Oro».

9 de enero de 2025

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